Tu poder se activa cuando decides avanzar

Soy nadadora… de piscina. No una experta nadadora competidora.

Una vez estaba en Providencia hacia las 4:30 de la tarde y salía a nadar en compañía de mi pareja. Un muy buen nadador. Me sentía segura porque él iba conmigo, así que yo nadé fluidamente, a favor de la corriente, con la bella luz de la tarde y mi confianza puesta en él.

Cuando me sentí cansada, quise regresar, le hice señas y simplemente me devolvió la seña… “ve tú, yo sigo… ve tú, devuélvete…”

Y ahora, estaba nadando en contra de la corriente, en medio del oleaje del mar, la brisa soplaba fuerte y tuve miedo. Yo sentía que por más que nadaba y nadaba, no lograba AVANZAR contra esa corriente que venía enfrente.

Me sentía molesta, muy molesta con él, asustada, engañada, yo no hubiera salido nunca sola a esa hora y con ese mar. Y ahí estaba aterrada en medio del océano.

Hasta que, en un momento, tuve un chispazo adentro y me dije, quien regresa soy yo, quien nada soy yo, entonces sentí que mis aletas me apoyaban y también mis brazos, así que nadé y nadé y nadé… inmediatamente empecé a fluir, y por más olas que vinieran, por más brisa que arreciara yo pude avanzar y llegar a la playa. Respirar profundo… y sentir una inmensa satisfacción.

Regresar a mí, sentir mi PODER INTERIOR, mi fuerza interna, me había dado la fuerza para nadar contra la corriente, cuando el viento estaba más fuerte.

Ya no tuve que reclamar, ya no tuve que pelear. Ahora, estaba segura orgullosa de mí misma. ¿También tú quieres ACTIVAR TU PODER INTERIOR?

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