En junio, hemos elegido el tema del despertar espiritual.
Muchos de nosotros estamos viviendo hoy el amanecer de un Nuevo Tiempo, un rayo de luz que nos invita a transformar lo que hasta ahora habíamos creído que era nuestro verdadero ser y nuestra realidad.
Así como en el castillo de La Bella Durmiente, todos empezaron a bostezar cuando el príncipe atravesó la maleza, rompió los cerrojos y abrió la puerta, permitiendo que la luz entrara a raudales, nosotros también, unos antes y otros después, comenzamos a abrir los ojos a una nueva realidad.
El despertar comienza por ACEPTAR LA REALIDAD, VIVIR EN GRATITUD y DESPERTAR A LA NUEVA DIMENSIÓN de tu existencia que te espera. Recuerda que tú eres el creador de tu realidad y que cada paso que das te acerca más a tu verdadera esencia.
Primero, acepta la realidad tal como es. Muchas veces, resistimos lo que sucede, luchamos contra las circunstancias y nos aferramos a lo que ya no nos sirve. Sin embargo, aceptar no significa resignarse, sino actuar con amor hacia ti mismo y con valentía. Reconoce lo que sientes, permite que las emociones fluyan sin juzgarlas. Mira tu situación con ojos de compasión y comprensión, y ¡ACEPTA! Solo cuando aceptas lo que es, puedes comenzar a transformarlo desde un lugar de paz interior.
Luego, llega la gratitud. La gratitud es una fuerza poderosa que sana, libera y abre las puertas a nuevas bendiciones. Con claridad sobre lo vivido, entra en un estado de gratitud. Toma unos minutos cada día para agradecer por lo que tienes, por las lecciones aprendidas
y por las oportunidades que aún están por llegar. Agradece incluso las dificultades, porque ellas te han enseñado a ser más fuerte, más sabio y más consciente de tu poder. Cuando enfocas tu energía en lo que agradeces, atraes más razones para sentirte agradecido. Es como sembrar semillas de amor en el jardín de tu alma.
Y entonces, llega el momento de despertar a una nueva realidad. La realidad que conoces no es la única posible; tú tienes el poder de crear una vida llena de luz, amor y propósito. Visualiza esa nueva realidad con claridad, siente en tu corazón cómo sería vivir sin sufrimiento, y cada pensamiento, palabra y acción que tomes desde esa visión, te acerca más a ella. Recuerda que el universo responde a tu vibración, así que mantén tu corazón abierto y tu mente enfocada en lo positivo y en lo que deseas manifestar.
Encontrar tu alma en evolución requiere paciencia y amor propio. No te juzgues por los momentos de duda o dificultad. Cada paso, por pequeño que sea, es un avance en tu despertar. Confía en que todo lo que sucede forma parte de un plan divino para tu crecimiento.
Finalmente, recuerda que tú eres luz, capaz de transformar cualquier situación en una oportunidad de aprendizaje y amor. Acepta, agradece y despierta al Nuevo Tiempo que siempre ha estado latente en tu interior. El universo está esperando que des ese primer paso con fe y confianza.
Olga Betancourt